Claveles

Nombre científico: Dianthus Caryophyllus

Nombre común: Clavel, Clavellina.

Descripción

El clavel es una planta herbácea originaria de la zona mediterránea, aunque también conocida en la península ibérica. La flor pertenece a la orden de las Caryophyllales, familia de las Caryophyllaceae, y la mayor parte de sus especies florece durante todo el año.
La floración de los claveles se da varias veces al año y sus flores son muy fragantes. Estas flores se pueden presentar en pareja y en una gran variedad de tonalidades. Dentro de los claveles más reconocidos se encuentran los rojos, los rosados, los blancos y los amarillos. Estas flores tienen una gran variedad de usos pero su más popular es como elemento decorativo en bodas.

Origen de su nombre

Como en el caso de otras flores, los claveles reciben su nombre en la antigua Grecia cuando los sabios de la época empezaron a realizar los primeros compendios de botánica de la zona.

Fue el griego Theopharastus quien catalogó la flor bajo el nombre “Dianthus”, nombre aún usado en la actualidad. El nombre deriva de dos palabras griegas: “Dia”, o dios; y “anthos”, que significa flor. En otras palabras, los claveles fueron reconocidos por su belleza como “las flores de Dios”.

Hay reseñas de los claveles en los inicios del cristianismo gracias a los filósofos que dataron su presencia en la zona. Además, se conoce la presencia de la flor en la Antigua China, siendo usada en oriente en perfumería y adornos. Del mismo modo, fue un importante símbolo de Imperio Otomano.

Características

Los claveles son reconocido fácilmente porque son flores cespitosas, es decir, que poseen un tallo subterráneo corto que crece dando matas densas de hasta un metro de altura y de entre 6 y 8.5 centímetros de diámetro.

Los claveles poseen hojas lineales, angostas, opuestas y envainadoras, y cada tallo forma una flor terminal de no menos de cinco pétalos festoneados (con ondas) o con dientecillos.

Como los claveles son flores bisexuales, florecen en un grupo ramificado o bifurcado. La flor tiene fuerte fragancia y sus colores más comunes son el rojo, rosado, blanco, amarillo y mixto.

Como mencionábamos líneas arriba, los claveles florecen todo el año, y en sus variedades comerciales pueden llegar a producir hasta 20 tallos al año.

Colores de los claveles

Al igual que en otras flores, los claveles tienen una simbología importante en base a sus colores. Esto permite saber qué tonalidad es la más recomendable para obsequiar en cada ocasión.

Claveles rojos

El clavel rojo simboliza el amor hacia la otra persona, aunque también puede simbolizar el orgullo que se tiene hacia la misma, por lo que hay que saber el mensaje según el momento en el cual se realice el regalo de este tipo de claveles.

Claveles blancos

Los claveles blancos son símbolo del amor puro, la inocencia y la fidelidad, y son muy bonitos para decorar en las bodas. En algunas partes del mundo se dice que son flores de buena suerte y se recomienda tenerlas en casa.

Claveles amarillos

Los claveles amarillos no reflejan alegría, como en el caso de otras flores, sino desilusión y pena por un amor no correspondido. Algo parecido sucede con los claveles púrpuras que muestran el lado más infantil de las personas.

Claveles rosados

Los claveles rosados también son símbolos de amor, pero maternal y de familia. Este color es el reconocido por el cristianismo como el que nació de las lágrimas de la virgen María.

Claveles azules

En este caso, este color de clavel significa capricho, por lo que la persona que reciba un ramo de claveles azules tendrá que saber que quiere decir la otra persona con este gesto, ya que caprichos puede haberlos de diferentes ámbitos.

Claveles verdes

Los claveles verdes son comunes en la festividad de San Patricio, relacionándose con esta celebración irlandesa.

Cuidados

• Temperatura:
La temperatura ideal está entre los 22 y 24 grados de día, y de 10 a 12 grados de noche, pero hay que tener cuidado, puesto que las temperaturas cercanas o menores a los 0 grados son devastadoras para la planta. No obstante, poseen buena resistencia a los cambios de temperatura.

• Riego:
Lo ideal es regar diariamente, pero con poca cantidad de agua. Un buen consejo para saber si le hace falta agua es ver si la tierra está seca o si hay algunas hojas marchitas. En ese caso, habrá que echarle un poco más de agua (siempre en forma medida para no ahogarla).

• Luz:
Esta no es una planta de sombra o semi sombra; necesita de la energía del sol todo el tiempo. Debido a ello, dejarla cerca de una ventana no será suficiente. Tendrás que pensarte bien cómo colocarla de forma que reciba una gran cantidad de horas diarias de luz solar.

• Fertilizante:
Si utilizas fertilizante, no uses demasiado ya que puede ser perjudicial. Podría causar menos floración.

•Plagas y enfermedades:
Pueden sufrir de la enfermedad de fusariosis, mancha foliar, roya y distintos hongos, además de ácaros del barrio, tortrix, trips, pulgones, minadores y nemátodos. Ninguna de estas plagas o enfermedades debería preocuparte si solo cultivas un par de flores en tu pequeña huerta, pero pueden ser devastadoras para un invernadero o una plantación grande.


Es posible cultivar claveles en casa, aunque es importante elegir con cuidado el tipo de suelo en donde se plantará la semilla:
Se recomienda no usar suelos secos, sino porosos que puedan mantener el agua.

La semilla debe ser ubicada en donde pueda crecer con luz directa. La luz solar determinará el tamaño y el número de flores en muchos casos. La germinación del clavel puede tardar entre 2 a 3 semanas en ambiente cálido.

Los claveles necesitan de muchos nutrientes, así que se recomienda abonar la plantación una vez ala semana en sus primeras semanas y luego una vez al mes.

Se recomienda pinzar la planta dos veces, es decir, quitar sus primeras flores para fomentar su crecimiento. El primer pinzamiento se debe realizar a los 15 días de haber plantado la semilla. El segundo puede esperar a los 40 días, dependiendo los cambios observados tras el primer pinzamiento. El pinzamiento se puede realizar con las uñas sin necesidad de usar una tijera y no debe realizarse cerca a la raíz porque esto afecta el florecimiento. A más alto sea el pinzamiento, mejor serán los resultados.

Se recomienda mantener una sola flor en el tallo. Los botones extras deben ser eliminados cuando miden entre 3 y 4 milímetros de diámetro.

El riego de la flor debe ser regular y constante, dependido del calor de la temporada. Si se va a realizar un traspaso de maceta, se recomienda que se realice en otoño.

Clases de claveles

Existen varios tipos de claveles, algunos de los más conocidos son estos:

Clavel común

Es de la especie de dianthus caryophyllus y es el más habitual. Ofrece flores rojas, moradas, salmón, amarilla, blanca y también bicolor. La altura de sus flores puede ser de entre 40 y 70 centímetros.  Necesita que le de el sol y a una temperatura de entre 20 y 25 grados de día y 10 y 15 de noche.

Clavel chino o clavelina

Su nombre científico es dianthus chinensis. Tiene unas hojas  dentadas y su floración es preciosa, ofrece todo un espectáculo según el color escogido. Se produce de verano a finales de otoño aunque en los climas cálidos se puede prolongar. Crece hasta lo 30 cm. Hay que regar regularmente, unas tres veces a la semana.

Clavel del poeta

Este tipo pertenece a la especie de dianthus barbatus. Es característica de los climas oceánicos o mediterráneos. Sus flores son de color blanca, rosa, roja o bicolor, y la altura oscila entre los 20 y lo 80 centímetros. La floración comienza a finales de primavera y termina con las primeras heladas. Hay que plantarlos en un suelo bien drenado entre la primavera y el otoño, y al igual que el resto necesitan una buena luz solar.

Clavel turco

Su nombre científico es tagetes patula y el tamaño depende de la especie, entre 20 y 150 centímetros. Sus flores son más pequeñas que las del clavel común y tiene un color naranja o amarillo. Aunque pueden plantarse en macetas independientes, también se utilizan muchos para formar composiciones.